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julio 22, 2026Fernando Ubiergo en Galáctika: medio siglo de música, un año de pruebas familiares y la fe intacta en el amor
Por los 21 años de Radio Galáctika, el músico visitó sus estudios en San Antonio para hablar de sus 50 años de carrera y de los tres discos con que decidió «subrayarlos». En una conversación a corazón abierto, también habló de un año durísimo para su familia, de la muerte reciente de su madre y de por qué, pese a todo, sigue creyendo profundamente en el amor y en las nuevas generaciones.
Reportaje elaborado desde una mirada de comunicación corporativa, social y comunitaria, a partir de la entrevista de Fernando Ubiergo con el periodista Alfredo Cueto en Radio Galáctika
Un encuentro a corazón abierto
En el marco de los 21 años de Radio Galáctika y Galáctika Media, el cantautor chileno Fernando Ubiergo llegó a San Antonio para una conversación extensa, íntima y, según sus propias palabras, poco habitual para él: reconoció que con los años se ha vuelto más selectivo con las entrevistas, pero hizo una excepción por el vínculo que reconoce con este medio y con la escena musical del litoral central, a la que se siente cercano en parte gracias a sus hijos, ligados a bandas locales como Pastora del Pueblo o Chinoy.
La conversación, conducida por el periodista Alfredo Cueto, transcurrió sin libreto rígido: partió por los 50 años de trayectoria de Ubiergo y terminó recorriendo pérdidas familiares, preguntas espirituales, la crisis global de la verdad y la esperanza que deposita en las nuevas generaciones. Es, en ese sentido, un testimonio que va mucho más allá de la promoción de un disco.
Cincuenta años que se cuentan en tres discos
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Trayectoria | 50 años de carrera, más de 17 discos |
| Motivo de la entrevista | 21° aniversario de Radio Galáktika y Galáktika Media |
| Proyecto 2026 | Tres álbumes para conmemorar los 50 años de trayectoria |
| Álbum 1 | «La vida es», de canciones inéditas |
| Álbum 2 | Tributo al tango, en homenaje a la herencia materna y paterna |
| Álbum 3 (en preparación) | Documental sonoro construido a partir de más de 300 casetes personales |
| Gira asociada | «50 años no es nada», con inicio de conciertos en enero |
| Vínculo con San Antonio | Cercanía con la escena musical local a través de sus hijos, ligados a bandas de la zona |
Ubiergo explicó que, en lugar de celebrar sus 50 años únicamente con un gran concierto, se propuso hace unos tres años un desafío mayor: grabar tres álbumes distintos durante el año de la conmemoración. «Tengo que hacer algo que quede», resumió sobre esa decisión, que terminó coincidiendo con uno de los períodos más duros de su vida personal.
El primero de esos discos, «La vida es», reúne canciones inéditas y cierra con un tema grabado en una sola toma, con ukelele y voz simultáneos, algo que el propio artista señaló como inusual incluso en su propia trayectoria. El segundo álbum es un tributo al tango, un homenaje tanto a su padre —fallecido hace algunos años— como a la música que marcó su infancia junto a los Beatles, en una mezcla que él mismo describe como parte esencial de su identidad musical.
Un año de pruebas: la salud de la familia y la pérdida de su madre
Antes de referirse al detalle de su música, Ubiergo optó por la honestidad: contó que este año y el anterior fueron especialmente duros para su familia por motivos de salud. Su esposa, Paulina, debió ser intervenida de un tumor de gran tamaño, y su hija Candela atraviesa también un proceso de recuperación. A eso se sumó, hace pocos días, la muerte de su madre, a quien llamaba cariñosamente «la Tinita».
Del testimonio del artista
• Un año y medio marcado por procesos de salud dentro de su familia.
• Su esposa Paulina fue intervenida de un tumor de gran tamaño.
• Su hija Candela se encuentra en proceso de recuperación.
• Falleció, hace pocos días, su madre.
• La canción «Todo el amor» nació ligada a esa experiencia.
Con serenidad, el músico habló del vacío que deja la pérdida de una madre, algo para lo que, dijo, uno nunca termina de estar preparado, más allá de la edad que haya alcanzado. Conectó esa reflexión con una de las canciones del álbum de inéditas, «Todo el amor», en la que aborda la certeza de que el amor por quienes ya no están sigue vivo mientras exista alguien capaz de recordarlos y sentirlos presentes.
El documental sonoro: 50 años de casetes por rescatar
El tercer álbum, aún en preparación, es quizás el proyecto más singular de esta etapa: un trabajo documental construido a partir de más de 300 casetes personales, donde Ubiergo grabó, durante décadas, composiciones, maquetas y registros de estudio que nunca antes había vuelto a escuchar. Contó que ya lleva revisados alrededor de 210 de esos casetes, llevando una bitácora de lo que contiene cada uno.
Entre esos hallazgos mencionó registros del proceso de composición de canciones como «El tiempo de las pastillas» —que en su momento se envió al Festival de Viña— y sesiones junto al músico Nino García, con quien llegó a musicalizar el libro «El Principito». La idea, explicó, es seleccionar entre 80 y 100 fragmentos y organizarlos por décadas, desde mediados de los años setenta hasta la actualidad, en una suerte de volúmenes documentales de su propia historia sonora.
Fe, amor y la pregunta por lo que viene después
Consultado por su relación con la fe, Ubiergo se definió como cristiano, aunque distante de la práctica religiosa institucional, y expresó respeto por todas las creencias. Mencionó su admiración por la figura de Jesús como un límite ético, más allá de la historia posterior de las iglesias, y hasta un paralelo con otras figuras que —según su interpretación personal— elevaron la conciencia de sus pueblos en distintas épocas, como Mahoma o Gandhi.
De ahí derivó hacia una reflexión sobre la muerte y la memoria, resumida en una frase que repitió como cierre de esa parte de la conversación: no muere quien es amado. Para el músico, mientras exista alguien capaz de amar a quien ya no está, esa persona permanece, de alguna forma, viva en el recuerdo.
El peso del tiempo: la lección del efecto Doppler
Uno de los pasajes más singulares de la entrevista fue la metáfora que Ubiergo usó para explicar la percepción del tiempo con la edad: la comparó con el efecto Doppler, el mismo fenómeno acústico que hace que una sirena suene distinto cuando se acerca y cuando se aleja. De niño, dijo, el tiempo se percibe largo hacia adelante; con los años, el horizonte se invierte y el futuro empieza a mirarse hacia atrás, hacia lo ya vivido.
Esa reflexión conecta directamente con el nombre de la gira que iniciará en enero: «50 años no es nada», en referencia al célebre verso de Carlos Gardel que, según contó, de niño le costaba entender y que hoy, a sus propios 50 años de carrera, comprende en toda su dimensión.
Una mirada crítica al mundo: polarización, guerra y la crisis de la verdad
La conversación derivó también hacia una lectura personal y crítica del momento global. Ubiergo se refirió con dureza a los conflictos armados actuales —mencionó explícitamente la guerra en Ucrania y la situación en Gaza, atribuyendo esta última a decisiones del gobierno de Benjamín Netanyahu y no al pueblo judío en su conjunto— y expresó una honda preocupación por lo que describió como una época particularmente dura para la humanidad.
El músico planteó, como reflexión personal y no como afirmación verificada, la sospecha de que existen intereses económicos y de poder poco visibles detrás de buena parte de los conflictos globales, mencionando como ejemplo a la industria armamentista. Sea cual sea el grado de acuerdo que genere esa lectura, interesa aquí como parte del testimonio íntegro del entrevistado, más que como un hecho verificado por este reportaje.
Más consensual fue su diagnóstico sobre el efecto de las redes sociales y los algoritmos en la polarización pública: sostuvo que las plataformas tienden a mostrar a cada persona solo contenidos afines a lo que ya piensa, dificultando el entendimiento entre visiones distintas y erosionando la posibilidad de construir verdades compartidas. Vinculó ese fenómeno con un llamado a fortalecer la educación, en un momento en que cualquier joven puede acceder a toda la información disponible desde su teléfono, lo que —dijo— exige repensar por completo el rol del profesorado.
La esperanza puesta en las nuevas generaciones y en lo local
Pese al tono crítico de varios pasajes de la entrevista, Ubiergo fue enfático en que no quiere transmitir pesimismo. Dijo confiar profundamente en que las generaciones jóvenes encontrarán un camino, siempre que sea uno colectivo, y pidió no caer en la descalificación fácil hacia la clase política, aun reconociendo la crisis de confianza que atraviesan las instituciones a nivel global.
En ese mismo tono, destacó el valor de la escena cultural local de San Antonio, mencionando la cantidad de músicos, pintores y poetas que conoce en la zona, a quienes describió como «faros» de sus respectivas generaciones. Habló también, con evidente emoción, de dos integrantes de su propia banda que han sido padres recientemente, como una imagen concreta de esperanza frente a un mundo que reconoce más difícil, pero no por eso menos digno de ser vivido.
El cierre: gracias por 21 años de Galáktika
Hacia el final de la conversación, el equipo de Radio Galáktika agradeció a Ubiergo la honestidad con que abordó tanto su trabajo artístico como su momento personal, en el marco de los 21 años del medio. Fue una entrevista que, más que promocionar un disco, dejó un testimonio humano: el de un artista que, tras medio siglo de carrera y en medio de un año marcado por la pérdida, sigue convencido de que la mejor respuesta frente a la incertidumbre del mundo es seguir llenándose de luz y tratar de transmitirla.




